Natalia, una mujer que ha transformado el dolor en fortaleza, ofreció un relato sincero y conmovedor sobre su lucha contra la violencia de género. Su presencia en el municipio fue un llamado a la reflexión sobre la necesidad urgente de avanzar hacia una sociedad más equitativa, libre de violencia y con oportunidades para todas las mujeres. A través de su relato, Natalia Ponce de León nos invitó a unirnos en el compromiso por la construcción de un entorno en el que las mujeres puedan vivir sin miedo y desarrollarse plenamente.
El impacto de Natalia Ponce de León tras su experiencia ha sido trascendental. Tras el ataque brutal con ácido sulfúrico que sufrió el 27 de marzo de 2014, ella no solo logró sobrevivir, sino que se convirtió en una voz activa y poderosa en la lucha por los derechos de las mujeres en Colombia y el mundo. Su historia de superación no solo ha inspirado a muchas víctimas de violencia, sino que también ha sido una fuerza impulsora para cambiar las estructuras legales y sociales en el país. Como una de las defensoras más destacadas de los derechos de las mujeres, ha trabajado incansablemente para que la violencia de género sea tratada con la seriedad que merece, y para que las víctimas de ataques con ácido reciban la atención, el apoyo y la protección que necesitan.

En 2015, creó la Fundación Natalia Ponce de León, con el objetivo de asesorar sobre los derechos de las víctimas de ataques con ácido y brindar apoyo integral a quienes han pasado por experiencias similares. Gracias a esta fundación, cientos de mujeres han encontrado no solo ayuda legal y emocional, sino también una fuente de esperanza y dignidad.
En 2017, Natalia fue reconocida como una de las seis mujeres más influyentes de Colombia en términos de transformación social positiva, según la publicación internacional Latin American Post. Además, en 2016, gracias a su lucha incansable, se promulgó la Ley 1773, que penaliza los ataques con ácido en Colombia, marcando un hito en la protección de los derechos de las mujeres. Esta ley no solo endurece las penas para quienes cometan estos ataques, sino que también crea un marco más fuerte para la prevención y asistencia a las víctimas.
Su historia de vida ha trascendido fronteras, convirtiéndose en un referente global en la lucha contra la violencia de género. Natalia ha sido invitada a diferentes foros internacionales, donde ha compartido su experiencia y su visión para lograr una sociedad más justa y libre de violencia. Su capacidad para transformar su dolor en lucha activa la ha convertido en un símbolo de resiliencia, esperanza y valentía para mujeres de todo el mundo.


Este evento fue posible gracias a la Universidad Cooperativa de Colombia en articulación con la Gobernación del Tolima, la Secretaría de la Mujer del Tolima y la Alcaldía del Espinal, quienes, mediante su compromiso con la equidad y la educación, propiciaron un espacio de diálogo y aprendizaje. La presencia de Natalia Ponce de León reafirma la importancia de promover acciones que prevengan la violencia de género y fomenten una cultura de respeto y dignidad para todas las mujeres.
Más allá de un evento, este encuentro se convirtió en un hito para El Espinal, dejando una valiosa enseñanza sobre el poder de la resiliencia y la importancia de no callar ante la injusticia. Su testimonio resalta que el cambio comienza con pequeñas acciones, con el apoyo mutuo y con la certeza de que un futuro sin violencia es posible.
La visita de Natalia Ponce de León fue, además, un llamado a seguir trabajando juntos por un mundo más justo, donde todas las mujeres puedan escribir su propia historia con libertad, dignidad y sin temor. En este marco, también se presentó a las nuevas 30 mujeres becarias de la Gobernación del Tolima, quienes se formarán como Técnicas Laborales por Competencias en Primera Infancia a través de la UCC.